El sistema de salud de Córdoba enfrenta su momento más crítico después de que Fenalco determinara que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) deben cancelar como mínimo el 30% de su deuda acumulada para evitar el cierre definitivo de clínicas y hospitales en el departamento.
La cifra representa aproximadamente 390,000 millones de pesos de los 1.3 billones que las EPS adeudan a la red de salud cordobesa, según reveló Luis Martínez García, director ejecutivo de Fenalco Córdoba. Sin este pago mínimo, las empresas prestadoras de servicios médicos no podrán continuar operando.
La crisis alcanza directamente a 129,000 pacientes que quedarían sin atención médica a partir del 15 de septiembre, fecha límite establecida por los hospitales públicos para suspender servicios.
La situación se complica especialmente para pacientes de alto riesgo que requieren traslados de emergencia, procedimiento que necesita autorización de las EPS y contratos vigentes entre entidades.
Fenalco advierte que el departamento ya registra las primeras siete muertes asociadas a esta crisis del sistema de pagos, adelantándose al escenario optimista de tres meses sin fallecimientos que inicialmente proyectó el gremio. Los pacientes no pueden acceder a medicamentos ni traslados oportunos debido a la ruptura en la cadena de autorizaciones.
La Nueva EPS concentra la mayor deuda con instituciones prestadoras del departamento. Varios hospitales privados cortaron contratos con esta entidad, mientras que las pocas instituciones que mantienen convenios enfrentan colapso por saturación de pacientes.
El Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud cambiaron interventores en las EPS intervenidas tras las reuniones con el sector, generando nuevos retrasos en una supuesta auditoría que retrasaba la adjudicación de recursos para pagos.








