Petro acusa a sectores de EEUU de frenar capturas de capos en su gobierno para golpear al “progresismo”

Petro reveló que autorizó 25 bombardeos contra cabecillas criminales que nunca lograron su objetivo.
4 semanas atrás
Foto | Presidencia

Ningún ataque aéreo ordenado por Gustavo Petro contra los máximos jefes de organizaciones criminales logró su cometido durante los cuatro años de su gobierno.

Así lo reconoció el propio exmandatario en un mensaje publicado en su cuenta de X, donde hizo un balance crítico de las operaciones militares que autorizó como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

El exjefe de Estado contabilizó 25 bombardeos ejecutados bajo su administración, todos dirigidos a sitios donde la inteligencia militar ubicaba a cabecillas de estructuras narcotraficantes.

“Realicé 25 bombardeos de los que no me siento orgulloso. Siempre pedí el máximo de inteligencia en el terreno para decidir, dado el peligro de la muerte de menores. En esos bombardeos que buscaban dar con los máximos jefes, resultaba que nunca caían”, escribió.

Puedes leer:  Córdoba avanza en conversaciones para concretar ruta aérea directa con Panamá

¿Por qué escapaban una y otra vez los objetivos pese a la geolocalización confirmada en terreno? Petro relató que la justificación militar se repetía tras cada operación fallida: los blancos abandonaban el lugar minutos u horas antes del impacto.

“Al final del bombardeo la excusa era la misma: ‘estuvo allí 20 segundos antes que cayera la primera bomba’, ‘alcanzó a escuchar los aviones'”, detalló.

La reiteración de esos desenlaces llevó al exmandatario a desconfiar de los reportes que recibía de la cúpula castrense, a quien acusó de manejar información que él mismo calificó de falsa.

Esa sospecha lo condujo a plantear, sin que las autoridades militares tomaran medidas concretas, la posibilidad de una filtración de datos de inteligencia dentro del alto mando.

Puedes leer:  "El Estado se debe encargar de eso": ministra de Minas y Energía promete remover obstáculos a los proyectos mineros

Petro fue más allá y señaló directamente a sectores de inteligencia estadounidense como responsables de frenar la caída de los grandes capos, con el argumento de que su éxito militar le habría dado un respaldo político que consideraban riesgoso para sus intereses.

“Un sector del gobierno de los EEUU no permitió el fin o captura de grandes capos porque preparaba el fin del progresismo político. Para ellos el fin del progresismo que busca una mejor sociedad es peor que caigan 100 Pablos Escobar”, afirmó, sin aportar pruebas sobre esa acusación.

El exmandatario insistió en que la cooperación antinarcóticos con Washington se mantuvo activa durante su gestión, aunque cuestionó que las cúpulas de esas agencias respondieran a agendas políticas ajenas al combate al narcotráfico.