El Ejército de Liberación Nacional (ELN) se atribuyó este sábado la masacre de seis personas ocurrida el 19 de mayo en zona rural del municipio de Ábrego, Norte de Santander, en un comunicado firmado por el Frente de Guerra Nororiental bajo el mando del comandante Manuel Pérez Martínez.
Según el grupo armado, el hecho se desencadenó en un retén instalado por el ELN en la vereda Oropoma, cuando una camioneta negra sin distintivos evadió el control e intentó huir. Los ocupantes del vehículo descendieron armados y se inició un intercambio de disparos que dejó seis personas muertas y un integrante del ELN herido. El grupo también informó la recuperación de dos pistolas.
El ELN identificó a las víctimas como integrantes del Frente 33, estructura paramilitar que, según el comunicado, opera en la zona rural de Ábrego en complicidad con el Ejército Nacional, con centro de operaciones en la cabecera municipal y la vereda La Teja, bajo el mando de los alias Yancarlos y Toño “Manguera”.
En el mismo hecho murió el dirigente social Freiman David Velásquez, junto a Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo, integrantes de la Unidad Nacional de Protección (UNP). El ELN lamentó la muerte de Velásquez y expresó solidaridad con su familia, aunque responsabilizó a la UNP de involucrar a líderes sociales en desplazamientos con grupos paramilitares.
El grupo armado también denunció que camionetas de la UNP son usadas para garantizar logística al Frente 33, y señaló que el aeropuerto de Tibú es instrumentalizado para trasladar a esa estructura criminal.
El comunicado del ELN llega en medio de una agudización del conflicto en el Catatumbo, donde el grupo enfrenta a la alianza entre el Frente 33 y las Fuerzas Armadas de Colombia.







