La campaña presidencial de Paloma Valencia denunció este jueves un ataque vandálico perpetrado contra su sede en la localidad de Chapinero, en Bogotá, y calificó los hechos como parte de una peligrosa escalada de violencia política que amenaza las garantías democráticas a días de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo.
Según el comunicado oficial de la campaña, un grupo de personas irrumpió en las instalaciones, grafiteó las paredes, robó elementos de la fachada y puso en riesgo la integridad de quienes se encontraban dentro del lugar en el momento del ataque.
El equipo de Valencia Laserna vinculó este hecho a otro episodio reciente ocurrido en Antioquia, donde un grupo que la campaña identificó como vinculado al Pacto Histórico ingresó a la zona de la residencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez y pintó frases ofensivas en las paredes del lugar, intimidando a su esposa. La campaña señaló que ambos hechos responden a un mismo patrón de hostigamiento político contra la oposición.
El comunicado advirtió que estos episodios evidencian la falta de garantías para quienes ejercen actividad política desde la legalidad en Colombia. “Es profundamente preocupante que quienes ejercen su actividad política desde la legalidad y la democracia deban enfrentar amenazas, hostigamientos y actos de violencia por parte de sectores radicalizados”, señaló la campaña.
Frente a los hechos, el equipo de Valencia Laserna hizo un llamado urgente a las autoridades para que identifiquen a los responsables del ataque a la sede de Chapinero y garanticen condiciones de seguridad para todos los actores políticos del país en la recta final de la campaña.









