Abelardo De La Espriella, precandidato presidencial, solicitó formalmente al Gobierno de los Estados Unidos imponer un veto transitorio a la compra de 17 aeronaves Gripen JAS 39 E/F a la compañía sueca SAAB por parte del Gobierno Nacional.
La razón de este recurso radica en que los aviones incluyen motores General Electric F414G de fabricación estadounidense, lo cual otorga a Washington la potestad de interponer dicho veto.
La petición fue dirigida al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; al secretario de Estado, Marco Rubio, y a la Embajada de Estados Unidos en Colombia.
El objetivo del precandidato De La Espriella consiste en asegurar la conveniencia estratégica y financiera del acuerdo, además de garantizar la transparencia en la transacción para Colombia.
El político argumentó que el veto debe mantenerse hasta que la administración que asuma el 7 de agosto de 2026 revise completamente los pormenores del acuerdo, contando con el acompañamiento del Departamento de Guerra de los Estados Unidos.
Esta revisión buscaría asegurar que el precio individual de cada aeronave y el ‘offset’ de la negociación favorezcan los intereses vitales de Colombia como socio clave de la OTAN.
El contrato, anunciado durante el aniversario número 106 de la Fuerza Aérea Colombiana, asciende a 3.135 millones de euros, con pagos proyectados a siete años, equivalentes a $16,5 billones de pesos con proyección financiera a largo plazo.
El monto convierte a la adquisición en uno de los contratos más onerosos de las últimas décadas. De La Espriella manifestó su preocupación porque la actual administración, próxima a finalizar su mandato en pocos meses, comprometa al siguiente Gobierno con una transacción de esta magnitud.
De La Espriella advierte que la firma de este “mayor contrato” sin una explicación adecuada de su pertinencia financiera o militar podría influenciar ilegalmente las próximas elecciones legislativas y presidenciales mediante dineros de corrupción.






