Córdoba llegó a un nivel de cumplimiento del 85 % del acuerdo de reestructuración de pasivos contemplado en la Ley 550 y entró en una fase decisiva que definirá su permanencia o salida de este régimen especial a lo largo de 2026, según confirmó la administración departamental.
La secretaria de Hacienda Departamental, Catalina Mariño Mendoza, informó que el comportamiento financiero del departamento muestra avances sostenidos, respaldados por un manejo más estricto del gasto, el fortalecimiento del recaudo propio y el control de las obligaciones heredadas. El acuerdo vigente culmina en diciembre de 2026, fecha clave para adoptar una decisión definitiva.
Durante el último año, la Gobernación de Córdoba inició una auditoría integral sobre las contingencias incluidas en la Ley 550. El proceso revisa pagos ejecutados, obligaciones pendientes y procesos judiciales activos, con el fin de depurar el acuerdo y precisar con exactitud el estado real de los pasivos.
La Secretaría de Hacienda trabaja de manera coordinada con el comité de vigilancia del acuerdo, en el que participan delegados del Ministerio de Hacienda y representantes ciudadanos. La meta consiste en contar con un diagnóstico técnico consolidado hacia marzo de 2026, insumo que permitirá evaluar la viabilidad financiera del departamento fuera del régimen.
Desde la administración departamental explican que el avance se apoya en una estrategia múltiple que incluye recuperación de cartera, incremento de ingresos propios —como el impuesto vehicular— y una gestión más eficiente del endeudamiento. A esto se suman mesas técnicas con el Gobierno Nacional para resolver pasivos históricos, en especial del sector salud.
El escenario de salida de la Ley 550 se analiza en un contexto económico retador para las regiones, marcado por la reducción de regalías y la desaceleración nacional. Por ello, las autoridades insisten en mantener prudencia fiscal y disciplina presupuestal durante todo 2026.
La decisión final sobre el futuro de Córdoba bajo la Ley 550 dependerá del cierre efectivo de las contingencias y de la capacidad del departamento para sostener su estabilidad financiera sin medidas excepcionales.











