El Congreso de la República aprobó el Presupuesto General de la Nación para 2027 por $634,95 billones, después de una sesión de más de 12 horas que empezó el lunes 19 de octubre y terminó en la madrugada de este martes.
La Cámara de Representantes votó el proyecto cerca de las 4:00 de la mañana, con 112 votos a favor. Los representantes adoptaron el texto que el Senado había avalado hacia la medianoche del lunes, con 57 votos a favor y uno en contra.
Con esa votación, el Congreso cumplió el plazo legal y evitó que el Gobierno de Abelardo de la Espriella expidiera el presupuesto por decreto.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, señaló que el cambio de mayor peso durante el debate fue la adición de $3 billones para salud. Con esos recursos, el sector suma $5 billones para atender la crisis.
El sector Trabajo tendrá $66,9 billones, con $6,5 billones adicionales para pagar obligaciones pensionales. Ese monto financia también programas de protección social, formación para el empleo y emprendimiento, entre ellos los del SENA.
El Gobierno reconoció un faltante cercano a $700.000 millones en el funcionamiento de las universidades públicas. Además, asignó $9,6 billones para cubrir deudas del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, que no tenían partida en el proyecto inicial.
Minas y Energía recibió $3 billones más para subsidios de energía y gas. Incluyen el gas por red, el gas licuado de petróleo y el transporte de combustibles líquidos en zonas de frontera.
Para seguridad, el presupuesto destina $82,8 billones. De ese total, $74,9 billones corresponden a Defensa y Policía. La Fiscalía General contará con $7,8 billones, incluidos $100.000 millones adicionales para su operación.
La Jurisdicción Especial para la Paz tendrá un recorte de $181.400 millones, que el Congreso trasladó al Ministerio de Defensa. Según Hacienda, la reducción no afectará el funcionamiento de esa jurisdicción.
La inversión quedó en $94,8 billones, es decir, $7,9 billones más que en el primer debate. El aumento se logró con una redistribución que mantuvo el monto total del presupuesto.





