El presidente Abelardo De la Espriella ordenó una ofensiva total contra el ELN y las disidencias de las FARC en Arauca, tras encabezar este lunes un consejo de seguridad con el gobernador y los alcaldes del departamento.
Una hora antes de su declaración, integrantes del ELN atravesaron una tractomula en el sector Flor Amarillo, sobre la carretera que une a Tame con Arauca. Tropas del Ejército llegaron de inmediato al lugar y despejaron el corredor vial.
El mandatario explicó que la ofensiva apunta a los cabecillas de esas organizaciones, a sus estructuras, su logística, su financiación y sus testaferros. “Todo el que participe en eso va a caer”, advirtió.
De acuerdo con las cifras que presentó, entre el 7 de agosto y el 15 de octubre los homicidios en el departamento disminuyeron 56,3 %. Los ataques contra la fuerza pública cayeron 71 % frente al mismo periodo del año anterior. “Cuando el Estado se decide, derrota a los bandidos”, afirmó.
El jefe de Estado dispuso reforzar la fuerza pública, la inteligencia y las operaciones de protección a comunidades, soldados y policías. También pidió ampliar el control terrestre y fluvial de la frontera para frenar el narcotráfico, el terrorismo y el contrabando.
La agenda incluye una guerra frontal contra la extorsión y el hurto que padecen comerciantes, ganaderos, campesinos y transportadores de la región.
De la Espriella exigió al ELN la liberación inmediata de cinco secuestrados, entre ellos dos funcionarios del CTI. Al Gaula le ordenó intensificar las operaciones de rescate. “Aquí no vamos a negociar con el terrorismo”, sostuvo.
El director del INPEC recibió además la instrucción de trasladar a cárceles de alta seguridad, fuera de Arauca, a los cabecillas y extorsionistas detenidos en el departamento. El Presidente argumentó que estos siguen delinquiendo desde los centros de reclusión.
El Gobierno Nacional regresará en un mes para realizar un nuevo consejo de seguridad y revisar los avances de cada compromiso.





