Diana Sierra Márquez, gestora social de Montería, obtuvo en Ciudad de México el Premio Internacional Tonantzin 2026. Este galardón distingue a mujeres de Iberoamérica por su liderazgo en la protección de la infancia, el respaldo a los hogares y el cambio positivo en sus territorios.
La ceremonia tuvo lugar en el Hotel Camino Real Polanco. Allí asistieron representantes de varias naciones que, desde cargos públicos y labores comunitarias, impulsan causas de beneficio común.
El reconocimiento valora su vocación de servicio y su apuesta por elevar las condiciones de vida de la población más necesitada.
Su principal bandera es “Montería te Abraza”, un programa que une a entidades oficiales y empresas privadas. A través de él acompaña a familias, menores, personas mayores y mujeres en situación de riesgo, tanto en barrios urbanos como en zonas rurales.
Gracias a esa iniciativa, más de 2.500 niñas y niños de sectores pobres recibieron útiles escolares. Un grupo superior a 1.500 mujeres obtuvo además certificación en herramientas de cuidado emocional y salud mental.
La agenda social incluye también la Casa de la Mujer Empoderada, un espacio de formación que promueve la independencia económica femenina. A esto suma jornadas en homenaje a las madres y encuentros para unir a los núcleos familiares.
Al referirse a la distinción, Sierra Márquez afirmó: “Este premio es de Montería y de todas las personas que creen que el amor también transforma realidades. Con ‘Montería te Abraza’ hemos querido demostrar que la gestión social no se hace detrás de un escritorio, sino caminando los barrios, llegando a nuestras veredas, escuchando y tendiendo la mano a quienes más lo necesitan”.
El Tonantzin, palabra náhuatl que traduce “Nuestra Madre”, supera los 14 años de historia. Exalta a alcaldesas, legisladoras, gestoras sociales y líderes de entidades de protección familiar que sobresalen por su aporte al desarrollo de sus comunidades.
La gestora ve en este logro una vitrina internacional para la labor que adelanta la administración del alcalde Hugo Kerguelén García. Para ella, también es un estímulo para seguir presente en los sectores con mayores carencias. “Un abrazo, una palabra de aliento o una oportunidad pueden cambiar una vida”, añadió.





