Diecisiete integrantes del Clan del Golfo quedaron fuera de combate en dos operaciones simultáneas ejecutadas a ambos lados de la frontera entre Colombia y Panamá. Uno murió y 16 fueron capturados, según informó la Séptima División del Ejército Nacional.
En Riosucio, Chocó, la Décima Quinta Brigada atacó a la subestructura Pablo José Montalvo Cuitiva. El saldo fue un criminal muerto y tres detenidos. Los militares decomisaron cinco armas largas, una pistola, municiones, equipos de comunicación y material de intendencia.

Las tropas también desmontaron una central ilegal de comunicaciones que la organización usaba para advertir sobre el desplazamiento de la Fuerza Pública y coordinar acciones contra la población. Además, destruyeron ocho artefactos explosivos improvisados, lo que reduce la capacidad armada y los recursos de inteligencia de esta estructura.
Al otro lado del límite fronterizo, en Loma Las Banderas, el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) ubicó a un grupo dedicado a la explotación ilícita de yacimientos mineros.

Los uniformados panameños actuaron con información de inteligencia entregada por el Ejército colombiano y capturaron a 13 personas, tres de ellas menores de edad que, según las autoridades, el Clan del Golfo habría instrumentalizado para sus actividades ilegales.
La operación en territorio panameño golpea las finanzas ilícitas del grupo armado y su capacidad de aprovechar la zona limítrofe para expandir economías ilegales. Las autoridades sostienen que las organizaciones criminales no pueden considerar las fronteras como refugios.





