Un fuerte torrente provocado por intensas lluvias golpeó la comuna de Las Condes, en el noreste de Santiago de Chile, una capital de 7 millones de habitantes. La corriente arrastró decenas de vehículos, que quedaron atrapados entre lodo, piedras y desechos. Algunos vecinos intentaban rescatar sus autos, constató la AFP.
El presidente José Antonio Kast anunció en X que instruyó decretar zona de catástrofe en la comuna, tras evaluar la información disponible y la necesidad de movilizar todos los recursos para enfrentar la emergencia.
Germán Codina, delegado presidencial en Santiago, informó que las autoridades reportan seis lesionados, entre ellos un menor de un año con una fractura. La Región Metropolitana soporta fuertes lluvias con tormentas eléctricas desde el martes y concentra las mayores precipitaciones del país.
El ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, describió un daño brutal: numerosos autos destruidos, viviendas inundadas de barro y calles con más de un metro de lodo. En la zona funcionan varias clínicas privadas y el estadio del club Universidad Católica. El secretario de gobierno, José Francisco Lagos, aseguró que el Ejecutivo vigila la situación de clínicas y hospitales del sector, algunos afectados por el temporal.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, calificó la lluvia de absolutamente inesperada y recordó que la comuna viene de un invierno muy crudo. Advirtió que El Niño se acerca con fuerza. Según la ONU, este fenómeno, que eleva la temperatura superficial del Pacífico y altera los patrones de vientos y lluvias en el planeta, podría ser el más fuerte en medio siglo.





