Las obras de mantenimiento en el puente Gustavo Rojas Pinilla provocan quejas generalizadas entre habitantes debido a las restricciones de circulación durante horarios diurnos, situación que afecta la movilidad en diferentes zonas de la capital cordobesa.
Varios usuarios de este puente, consultados, coinciden en solicitar que las labores del Invías, se ejecuten durante la noche, tal como se realizaban anteriormente.
“Prefieren congestionar la ciudad que poner los trabajadores a trabajar de noche”, expresó uno de los afectados mientras esperaba bajo temperaturas elevadas.
Las demoras resultan especialmente críticas para conductores que transitan múltiples veces al día. Un domiciliario manifestó atravesar la zona entre cinco y seis ocasiones diarias, lo cual incrementa sus gastos operativos y reduce su productividad laboral.
La alternativa de utilizar otro acceso tampoco representa solución efectiva, pues ese punto igualmente presenta congestión vehicular.
Los riesgos durante las intervenciones preocupan a peatones. Una ciudadana relató que fragmentos de concreto desprendidos durante las labores casi impactan su rostro.
No obstante, algunos residentes muestran comprensión hacia las actividades. Reconocen la necesidad de rehabilitar la estructura para garantizar tránsito seguro, considerando estas molestias temporales como inversión en beneficio colectivo futuro.
El paso restringido obliga a vehículos particulares, transporte público y motocicletas a permanecer detenidos durante períodos prolongados. Esta situación se agudiza en horarios tradicionales de mayor flujo vehicular, multiplicando tiempos habituales de desplazamiento.
Los testimonios recogidos evidencian frustración compartida ante una problemática que afecta rutinas laborales, aumenta costos de transporte y los tiempos de desplazamiento.









