El Centro Democrático elevó su voz de protesta ante el Gobierno Nacional demandando acciones concretas de defensa para sus militantes, luego de que organismos de seguridad advirtieran sobre un complot que apuntaba contra la senadora Paloma Valencia, la congresista Catherine Juvinao y el contralor Carlos Hernán Rodríguez.
La agrupación política denunció que sus miembros atraviesan por un sistemático acoso que compromete la integridad democrática del país.
Según su pronunciamiento, la situación ha derivado en tragedias de magnitud nacional, como el asesinato de Miguel Uribe Turbay, además de otros atentados perpetrados contra dirigentes opositores durante distintos momentos de la historia reciente colombiana.
La colectividad reiteró que las medidas de protección hacia la senadora Valencia —también precandidata presidencial— resultan insuficientes. En particular, criticó duramente la gestión del Ejecutivo frente a los riesgos latentes que enfrentan los voceros de la oposición.
“La seguridad de la oposición no puede continuar sujeta al azar. La omisión de acciones preventivas refleja una indiferencia alarmante de la administración Petro respecto de las múltiples amenazas que erosionan libertades fundamentales, la vigencia democrática y los principios constitucionales”, manifestó el partido en su comunicado oficial.
Asimismo, la organización política expresó solidaridad plena hacia los tres funcionarios y líderes que recibieron alertas sobre posibles atentados. El Centro Democrático enfatizó que la protección de quienes ejercen funciones públicas desde la oposición constituye una responsabilidad indelegable del Estado, independientemente de su afiliación partidista o posición ideológica.











