La destrucción de un bus de servicio público en la carretera que une a Málaga con Pamplona volvió a encender las alarmas de seguridad en el nororiente del país. Las autoridades atribuyen el ataque al Ejército de Liberación Nacional, grupo armado que ha incrementado acciones intimidatorias sobre corredores estratégicos de la región.
De acuerdo con los reportes oficiales, hombres armados interceptaron el vehículo de transporte intermunicipal, obligaron a salir a quienes se movilizaban en él y luego incendiaron el automotor. El hecho no dejó víctimas, aunque sí provocó preocupación entre conductores y habitantes de zonas cercanas por el deterioro de la seguridad vial.
Las autoridades departamentales señalaron que este episodio hace parte de una serie de ataques recientes contra vehículos de carga y transporte público en rutas que conectan a Santander, Arauca y Norte de Santander, territorios donde el ELN mantiene presencia.
Frente al panorama, la Fuerza Pública incrementó controles en municipios considerados sensibles por la actividad armada, entre ellos Barrancabermeja y Coromoro. Además, la Gobernación de Santander anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que facilite la captura de integrantes de esa organización ilegal.









