La capital cordobesa conoció este lunes los detalles del proyecto de alcantarillado pluvial que pretende resolver un problema que aqueja a los monterianos desde hace décadas: las inundaciones que paralizan la ciudad cada vez que llueve.
El alcalde Hugo Kerguelén García presentó junto a Veolia los estudios técnicos que definen, por primera vez con exactitud, cuánto costaría drenar las aguas del centro urbano.
“Antes no se sabía cuánto costaba la solución del alcantarillado pluvial del centro de la ciudad. Hoy ya sabemos que cuesta 470 mil millones de pesos”, afirmó el mandatario.
Cómo funcionará el sistema
El proyecto contempla la construcción de nuevos canales, modificación del sentido de los existentes, ampliación de ductos y edificación de estaciones de bombeo.
El cambio más radical consiste en redireccionar las aguas lluvias que actualmente desembocan en el canal de Ranchos del Inat, para conducirlas directamente al río Sinú.
El agua pasará por un sistema de cribado grueso y fino que retendrá basuras y sedimentos antes de llegar al afluente. “Al río Sinú no le va a llegar agua con ese tipo de flotantes o de contaminantes”, garantizó Uriel García, gerente de Veolia Montería.
Cuatro fases, $470.000 millones
La obra está dividida en cuatro etapas. La primera, valorada en $270.000 millones aproximadamente, incluye:
La construcción de una estación de bombeo en la calle 44, entre el sector de Alamedas y el parque de los Robles, que será la más grande del sistema. Una línea de impulsión que llevará el agua desde la estación hasta el río Sinú.
El cambio de sentido del canal que actualmente corre desde la calle 41 por la Circunvalar hacia Alamedas. La conexión entre las calles 41 y 44 para captar las aguas del centro.
“Tendremos claridad acerca de las fuentes de financiación en junio del próximo año, de tal manera que podamos iniciar la primera piedra de la construcción de esta primera fase en el año 2027”, explicó Kerguelén García.
Las tres fases restantes, que suman cerca de $200.000 millones adicionales, quedarán diseñadas para que las próximas administraciones las ejecuten.








