Hombres armados asesinaron a la lideresa indígena María Ovidia Palechor y a su esposo, el líder comunitario James Flor, en su vivienda en el municipio de Cajibío. Según las primeras versiones, los agresores llegaron hasta la casa y dispararon de manera indiscriminada contra la pareja.
Palechor se desempeñó como coordinadora del Programa Mujer y del Programa de Derechos Humanos del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), además de su trabajo por el bienestar y el desarrollo del municipio. Flor, por su parte, mantenía vínculo con la Mesa de Víctimas y la comunidad lo reconocía por su labor social en el mismo territorio.
Indepaz registró los dos casos con los números 102 y 103 en su conteo de líderes asesinados en Colombia durante 2026.
El doble homicidio ocurre en un municipio que la Defensoría del Pueblo ya había señalado como zona crítica. La entidad emitió la Alerta Temprana 007/23 y el informe de seguimiento 008/26, documentos que advierten un alto riesgo de vulneraciones a los derechos humanos en Cajibío por el control territorial que ejerce la estructura disidente conocida como Frente Jaime Martínez.
Ese grupo realiza patrullajes, instala retenes ilegales y restringe la movilidad de la población, con especial afectación para las comunidades rurales. En el municipio también transitan el Frente Dagoberto Ramos y el Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental, además de bandas locales. La jurisdicción militar corresponde a la Tercera División del Ejército.





