Un cargamento de 555 kilogramos de cocaína fue decomisado en aguas del mar Caribe tras una acción conjunta entre Colombia, República Dominicana y Estados Unidos. Durante el procedimiento también fueron detenidas tres personas que se movilizaban en una lancha rápida. El presidente Abelardo de la Espriella dio a conocer el resultado y aseguró que su Gobierno no dará tregua a las estructuras dedicadas al tráfico de drogas.
El golpe hace parte de la operación multinacional Zeus Guyana, liderada por la Fuerza Aérea Colombiana. Según el mandatario, los sistemas de inteligencia, vigilancia y control del espacio aéreo de esa institución permitieron ubicar la embarcación sospechosa y seguirla durante su recorrido.
Con los datos entregados desde Colombia, la Armada de República Dominicana desplegó sus unidades y realizó la interceptación en altamar. Allí encontró el alijo y aprehendió a los ocupantes del bote.
El presidente también afirmó que la cooperación con los aliados internacionales seguirá siendo una prioridad de su administración. Explicó que el propósito es bloquear los corredores por donde sale la droga, afectar las finanzas de estas redes y desarticular a los grupos que, según sus palabras, buscan enriquecerse a costa de la salud de millones de personas en el mundo.





