El expresidente Gustavo Petro planteó que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) debe continuar mientras persista el conflicto armado en Colombia y defendió que la justicia transicional recupere algunas de las facultades contempladas en el Acuerdo de Paz.
En una declaración sobre la continuidad y el financiamiento de la JEP, Petro sostuvo que el conflicto armado actual tiene vínculos con actividades relacionadas con el narcotráfico y consideró que la jurisdicción podría intervenir frente a delitos contemplados en el Estatuto de Roma.
“En mi opinión mientras perdure el conflicto armado hoy, por razones mercantiles, debe continuar la JEP”, afirmó el exmandatario.
Petro también planteó que la JEP debería ampliar nuevamente su alcance como instancia para esclarecer los hechos relacionados con el conflicto. Según su posición, tendría que convertirse en “el máximo tribunal de la verdad del conflicto” e investigar la participación de terceros.
El expresidente cuestionó además el ritmo de implementación del Acuerdo de Paz. “El proceso de paz Estado/Farc, pensado para ser cumplido en 12 años, tuvo las parálisis del gobierno Duque y ahora el de Abelardo, solo se ha ejecutado un año durante Santos y cuatro en mi gobierno”, afirmó.
Otro de sus argumentos se centró en las funciones de la JEP frente a la relación entre narcotráfico y conflicto armado. Según Petro, la reducción de esas competencias limita la capacidad de la jurisdicción para abordar la nueva fase de violencia que atribuye al incumplimiento del acuerdo.
Finalmente, propuso que los grupos dedicados al narcotráfico puedan someterse a la JEP bajo determinadas condiciones y consideró que esto podría contribuir a enfrentar el problema del narcotráfico en Colombia.





