El Ministerio del Interior certificó a las comunidades étnicas del área de influencia del Canal del Dique, paso que habilitó la consulta previa y que, según el ministro Rodrigo Lara Restrepo, permitiría iniciar las obras el próximo febrero de 2027.
“Estamos trabajando muy rápido”, afirmó el jefe de la cartera ante periodistas. Lara explicó que el proceso consultivo con los pobladores ribereños “ya arrancó” y que los contratistas “pueden empezar obras en febrero”.
El funcionario anunció además la modernización tecnológica de la Dirección Nacional de Consulta Previa. La entidad incorporará inteligencia artificial, archivo digital, gestión documental y una ventanilla única para agilizar los trámites y corregir el desorden que, según Lara, arrastra esa dependencia.
Como antecedente, el ministro mencionó la consulta del muelle 13 de Buenaventura, que concluyó en un plazo corto. Desde septiembre, Lara sostiene en sus redes sociales que “Lo que frena esas obras no es la consulta previa. Es el abuso de la consulta previa”.
El Gobierno Nacional también publicó para comentarios un borrador de decreto que permitiría adelantar al mismo tiempo la consulta previa y la licencia ambiental de grandes proyectos. Lara firmó la propuesta junto al ministro de Ambiente, Fabio Arjona.
La hidrovía del canal del Dique acumula años de tropiezos. Durante el gobierno de Gustavo Petro, la ANLA y el Ministerio de Ambiente insistieron en exigir una licencia ambiental para las obras.
El 10 de agosto de 2026, mediante la Resolución 002130, la ANLA revocó esa exigencia y mantuvo el Plan Hidrosedimentológico como instrumento de control, aunque fijó seis meses para actualizar los estudios ambientales.
Ecosistemas del Dique, concesionaria vinculada a Sacyr, prevé cerrar la financiación en diciembre de 2026. El proyecto contempla una inversión de $3,25 billones para intervenir 115,5 kilómetros del corredor fluvial y beneficiaría a cerca de 1,5 millones de habitantes de Atlántico, Bolívar y Sucre.
La región recuerda la tragedia de 2010, cuando el caudal rompió el dique e inundó cinco municipios del sur del Atlántico.





