La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) entregó este lunes a su familia los restos de la séptima víctima de desaparición forzada identificada en La Escombrera, zona de la Comuna 13 de Medellín, tras más de dos décadas de búsqueda. Se trata de un joven obrero de 23 años al momento de los hechos, padre de una niña de un año, desaparecido en septiembre de 2002 presuntamente por integrantes del Bloque Cacique Nutibara de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
El Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF) de la JEP encontró el cuerpo el 25 de septiembre de 2025 durante las labores de intervención forense que la Jurisdicción adelanta en ese punto de la ciudad. La identificación fue posible gracias al trabajo conjunto entre la JEP y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Este hallazgo tiene un valor particular: el joven vivía en el sector oriental de Medellín, fuera de la Comuna 13, lo que lo convierte en la primera víctima identificada en La Escombrera que no residía en esa zona. El dato refuerza lo que las mujeres buscadoras venían señalando: que las AUC utilizaron ese lugar como sitio de inhumación para víctimas de distintas partes de la ciudad.
Los indicios apuntan a que las siete víctimas halladas hasta ahora habrían sido desaparecidas por el Bloque Cacique Nutibara entre junio y octubre de 2002, período que la JEP ha documentado como el de mayor ocurrencia de desapariciones forzadas en la historia de Medellín.
Los crímenes forman parte del Subcaso Antioquia del Caso 08, que investiga violaciones a los derechos humanos cometidas por integrantes de la fuerza pública en asociación con grupos paramilitares.









