La Universidad de Córdoba desarrolla investigaciones sobre hantavirus en Colombia desde 2004 y ha documentado la presencia de este virus tanto en roedores como en humanos, según confirmó el microbiólogo Salim Mattar Velilla durante una rueda de prensa sobre el reciente brote registrado en un crucero en el sur del continente.
Mattar explicó que el hantavirus no representa un fenómeno nuevo en América Latina ni en Colombia, y recordó que su identificación histórica se remonta a la guerra de Corea, cuando médicos detectaron cuadros de fiebre hemorrágica en poblaciones cercanas al río Hanta, origen del nombre de la enfermedad.
El investigador señaló que la circulación del virus en territorio colombiano mantiene activa la vigilancia científica, especialmente por tratarse de una patología con potencial de mortalidad que cambia según la cepa presente en cada región.
Durante su intervención, Mattar comparó el comportamiento de distintas variantes del hantavirus en el continente. Explicó que en Estados Unidos algunas cepas registran alta letalidad y figuran entre las principales causas del síndrome cardiopulmonar asociado a este virus.
En contraste, indicó que en Panamá circulan variantes con menor agresividad clínica, mientras que en el sur de América, particularmente en Argentina y Chile, predomina el virus de los Andes, una cepa que registra mayor virulencia y antecedentes de transmisión entre personas.
El científico insistió en que la prevención sigue concentrándose en el control de roedores y en las condiciones de higiene dentro de viviendas y zonas de almacenamiento de alimentos.
“La alerta en salud pública es cuidar la entrada, evitar la entrada de los roedores a las casas, a los graneros y mantener las habitaciones aireadas y con buena limpieza”, afirmó Mattar al referirse a las medidas para reducir riesgos de contagio.









