El Gobierno Nacional y la comunidad indígena Misak alcanzaron este miércoles un acuerdo para tramitar por la vía institucional el conflicto territorial que llevó a esa comunidad a movilizarse hasta la sede de la Cancillería en Bogotá, donde se registró una tensa jornada de protestas el día anterior.
La mesa de diálogo que se instaló entre las partes permitió establecer una ruta inmediata de concertación para atender las demandas del pueblo Misak, que señaló decisiones de la Agencia Nacional de Tierras, ANT, como el origen de la tensión en sus territorios ancestrales.
El Gobierno Nacional asumió el compromiso de adelantar una revisión jurídica y administrativa de las decisiones institucionales que la comunidad identificó como generadoras del conflicto territorial. Ese proceso busca determinar si las actuaciones de la ANT afectaron los derechos territoriales del pueblo Misak y definir los correctivos necesarios.
Adicionalmente, las partes acordaron convocar una reunión técnica con la participación de la Agencia Nacional de Tierras y organismos de control, con el propósito de construir soluciones de fondo que permitan recuperar la armonía territorial y prevenir nuevas escaladas del conflicto.
El acuerdo de diálogo representa un paso hacia la desescalada de una situación que el día anterior generó tensión en el centro de Bogotá, cuando integrantes de la comunidad Misak intentaron ingresar a la sede de la Cancillería y se registraron confrontaciones con funcionarios que intentaban salir del edificio. La Secretaría de Gobierno del Distrito intervino para calmar la situación y solicitó refuerzos de seguridad.





