El Gobierno de Ecuador declaró persona non grata al embajador de Cuba en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, y a todos los miembros del personal diplomático, consular y administrativo de la misión cubana en el país, mediante una nota oficial emitida el 4 de marzo de 2026 por la Dirección de Ceremonial y Protocolo de la Cancillería ecuatoriana.
La decisión se fundamenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que faculta a un Estado receptor a declarar persona non grata a cualquier miembro de una misión diplomática sin necesidad de explicar públicamente los motivos. El Gobierno concedió un plazo de 48 horas, contadas a partir de la notificación oficial, para que el embajador y los funcionarios enumerados en la nota diplomática abandonen territorio ecuatoriano.
Entre los funcionarios afectados por la medida figuran consejeros, secretarios, agregados civiles, personal administrativo y asistentes consulares, entre ellos Vladimir González Fernández, Samuel Bibolonia Ballate, Ivette Franco Senen y Julio César Crespo Diéguez, entre otros integrantes de la misión.
En paralelo, el presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 317 el 3 de marzo, mediante el cual dio por terminadas las funciones de José María Borja López como embajador extraordinario y plenipotenciario de Ecuador ante Cuba, así como sus cargos concurrentes ante Dominica, Jamaica y San Vicente y las Granadinas, con sede en La Habana.
La medida marca una ruptura diplomática entre Quito y La Habana en el marco de la política exterior del gobierno de Noboa.





