Con la Plaza de Bolívar como escenario y las centrales obreras como anfitrionas, Iván Cepeda protagonizó este jueves la celebración del Día del Trabajo con un discurso que combinó crítica a sus rivales, reivindicación de la protesta social y una señal sobre el futuro institucional del país.
El candidato presidencial del Pacto Histórico arremetió contra Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia por su postura frente a la reforma pensional. Según Cepeda, ambos buscan revertir un cambio que ya beneficia a más de tres millones de adultos mayores: la reforma, dijo, les “triplicó los ingresos”.
El momento más polémico llegó cuando el senador repasó casi un siglo de movilizaciones colombianas para reivindicar a quienes protestan hoy.
Nombró la masacre de las bananeras en 1928, el 9 de abril de 1948, la matanza de trabajadores cementeros en Santa Bárbara en 1963, el paro cívico de 1977 y las masacres en el Urabá bananero, hasta llegar al paro nacional de 2021.
En ese recorrido colocó a los jóvenes que enfrentaron al Esmad en las calles: “el estallido social de 2021, con los jóvenes de la primera línea”, afirmó.
Pero el llamado que mayor debate dejó fue el dirigido al “poder constituyente”. Cepeda planteó que manifestarse ya no alcanza: “Ha llegado el tiempo de ser poder constituyente, que es al mismo tiempo transformador y vigilante”.
La frase alimenta la polémica: sus críticos ven en esa puerta entreabierta un eco de la propuesta que ya impulsa el Gobierno Petro.









