La industria audiovisual colombiana está de luto. Este lunes 26 de enero murió Salvatore Basile, conocido como Salvo Basile, uno de los actores más queridos de la televisión y el cine nacional. Tenía 85 años.
La información fue confirmada al aire por el periodista Julio Sánchez Cristo en el programa ‘6 AM W’ de Caracol Radio.
Basile nació el 18 de mayo de 1940 en Nápoles, Italia, pero su vida cambió para siempre cuando llegó a Colombia en noviembre de 1968. Venía como asistente del director Gillo Pontecorvo para filmar la película “Quemada” junto a Marlon Brando.
Durante ese rodaje conoció a Jacqueline Lemaitre, una joven cartagenera que lo enamoró al instante. Lo que iba a ser un trabajo temporal se convirtió en su hogar permanente. Se casó, formó una familia y nunca regresó a Italia.
El actor participó en más de 40 películas internacionales. Trabajó con grandes figuras como Robert De Niro en “La Misión” (1986), con Bud Spencer en “Un amigo es un tesoro” (1981) y “Banana Joe” (1982), y en producciones de Werner Herzog y Francesco Rosi.
En el cine colombiano dejó su huella en títulos emblemáticos como “La estrategia del caracol” (1993), “Águilas no cazan moscas” (1994) e “Ilona llega con la lluvia” (1996), donde fue productor ejecutivo y actor.
La televisión colombiana también lo vio brillar. Debutó en 1989 con “Calamar” y siguió con novelas como “La mujer en el espejo” (1997), donde interpretó a Luis Fiero, un diablo encantador. También actuó en “¡Ay cosita linda mamá!”, “Sofía dame tiempo” y “Las noches de Luciana”.
Más allá de las cámaras, Basile presidió durante más de 20 años la junta directiva del Festival Internacional de Cine de Cartagena. Escribió columnas para El Tiempo y trabajó como productor de televisión.
Su legado más humano fue la Fundación Corazón Contento, que fundó para combatir el hambre en Cartagena. Diariamente entregaba más de 300 almuerzos a niños de barrios vulnerables.
En 2019 recibió el Premio Víctor Nieto a Toda una Vida en los India Catalina, un reconocimiento que celebró rodeado de su familia: su esposa Jacqueline, sus tres hijos Alessandro, Gerónimo y Mateo, y sus nietos.
El actor italiano que se hizo colombiano deja un vacío en el arte nacional y en Cartagena, la ciudad que lo adoptó y que él defendió incansablemente durante 58 años.






