Las principales organizaciones sindicales del país preparan una propuesta de incremento superior al 10% para el salario básico del próximo año, confirmó Fabio Arias, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
El dirigente laboral manifestó su optimismo frente al inicio de las negociaciones y señaló que las condiciones actuales favorecen un ajuste significativo en los ingresos de los empleados formales. “El escenario es propicio para avanzar en mejoras sustanciales”, expresó Arias.
Las centrales obreras cuestionan los planteamientos tradicionales del sector empresarial respecto a posibles efectos negativos de los aumentos salariales. Según el líder sindical, los argumentos relacionados con impactos económicos adversos carecen de fundamento en el contexto presente.
“Lo que venían sosteniendo los empleadores sobre las consecuencias económicas y sociales no tiene respaldo”, indicó el presidente de la CUT. Arias rechazó que un ajuste robusto pueda deteriorar variables como los niveles de precios, el comportamiento productivo o las cifras laborales.
El Comando Nacional Unitario, plataforma que agrupa a las mayores federaciones de trabajadores, definirá en próximos días su posición oficial y acudirá con criterio unificado a las discusiones con Gobierno Nacional y gremios empresariales.
La negociación del salario básico para 2026 representa uno de los debates más relevantes del calendario económico, toda vez que afectará los ingresos de aproximadamente 2,5 millones de empleados del sector formal. Adicionalmente, el ajuste tendrá repercusiones en subsidios, contribuciones parafiscales y contratos indexados al salario de referencia.
Las conversaciones tripartitas comenzarán en las próximas semanas, con posiciones que históricamente han mostrado diferencias significativas entre trabajadores y empleadores sobre los porcentajes de aumento adecuados para mantener el equilibrio entre poder adquisitivo y competitividad empresarial.







