La reciente investigación de la Fiscalía General de la Nación reveló un delicado entramado de infiltración dentro de estructuras de seguridad nacional, que hoy mantiene en vilo al país. Según el ente acusador, entre marzo de 2024 y abril de 2025, un mayor del Ejército, un sargento y una civil accedieron a información clasificada relacionada con el Tren de Aragua y los esquemas de protección de altos dignatarios.
El mayor Pedronel Jiménez Cárdenas, comandante de una unidad del Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas No. 5 (BAFUR 5), permitió el ingreso irregular de la civil Luisa Fernanda Salgado Fernández a instalaciones militares, haciéndose pasar por oficial. Con el apoyo del sargento Cristian Padilla Villanueva, la mujer accedió a operaciones tácticas, imágenes aéreas y planes de allanamiento, además de información ultrasecreta sobre investigaciones judiciales.
Aunque la Fiscalía los imputó por concierto para delinquir agravado, simulación de investidura, revelación de secreto y fraude procesal, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, intentó desmarcar la situación de un supuesto atentado contra el presidente Gustavo Petro.
Según el funcionario, las personas capturadas “no integraban el anillo de seguridad del mandatario”, sino que estaban vinculadas a funciones de tránsito en la movilidad presidencial.





