El presidente Gustavo Petro reafirmó la posición de neutralidad de Colombia frente a la crisis venezolana, descartando que el territorio nacional sea utilizado para acciones militares contra países vecinos, en medio de las crecientes tensiones regionales.
“Colombia no prestará su territorio para ninguna invasión de un país vecino ni ninguno de sus hombres. Al menos que sea apátrida y genocida”, declaró el mandatario, quien hizo un llamado a privilegiar el diálogo político sobre las intervenciones militares.
Petro reconoció que, aunque no ha reconocido el gobierno venezolano por las elecciones, esto no justifica soluciones bélicas. “¿Cómo vamos a permitir una invasión a Venezuela, que hay un problema político allá? Un conflicto político interno como tantos que hemos tenido, se resuelve hablando entre los venezolanos”, expresó.
El presidente colombiano utilizó referencias históricas y religiosas para reforzar su mensaje pacifista, comparando la situación con Palestina y evocando las figuras de Simón Bolívar y Jesucristo como símbolos de la región que no deben ser “asesinados de nuevo”.
Dirigiéndose a los líderes regionales, incluidos el presidente brasileño Lula y el vicepresidente de Ecuador, Petro enfatizó que “si es una invasión extranjera en América del Sur, nadie que sea de América del Sur debe apoyarla”.
El mandatario propuso que los países sudamericanos trabajen unidos para promover el diálogo político en Venezuela, argumentando que, ante una amenaza de invasión externa, “el pueblo venezolano todo tiene que unirse”.





