La Secretaría de Desarrollo de la Salud de Córdoba ha iniciado la instalación de larvitrampas en diferentes municipios del departamento como parte de una investigación entomológica destinada a determinar si existen nuevas especies de mosquitos, además del Aedes Aegypti, que estén transmitiendo el virus del dengue.
El municipio de Cereté fue el primero en recibir estos dispositivos de monitoreo, donde se instalaron ocho larvitrampas: cuatro en el barrio Miraflores, sector que ha presentado un incremento en los casos de dengue, y cuatro adicionales en las inmediaciones de la ESE municipal, cumpliendo con la normativa que requiere su ubicación en zonas de alta concentración de personas.
“Se seleccionaron casas donde se han presentado casos de dengue o cerca de ellas”, explicó Elkin Monterrosa, entomólogo de la entidad, quien añadió que el propósito es “hacer un muestreo de los mosquitos que transmiten dengue en este barrio. Así mismo queremos determinar si hay nuevas especies vectoras involucradas en la transmisión”.
Según Marco Támara Burgos, coordinador del programa de Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV) y Zoonosis, esta iniciativa forma parte de la vigilancia en salud pública que se realiza a través del Laboratorio Departamental de Salud Pública.
El plan contempla extender la instalación de larvitrampas a Lorica y San Bernardo del Viento, completando un proyecto que ya ha incluido municipios del San Jorge, la sabana cordobesa y Montería. “Ahora nos vamos al Medio y Bajo Sinú, para complementar el mapa de distribución de vectores de arbovirus en el departamento de Córdoba”, señaló Monterrosa.
Las autoridades recuerdan que las condiciones climáticas y geográficas de Córdoba favorecen la reproducción del Aedes Aegypti, cuya hembra es la que transmite el virus al picar, y reiteran las recomendaciones para prevenir su proliferación.






