El presidente Gustavo Petro expresó su descontento con la decisión del presidente del Senado, Iván Name, de suspender la sesión en la que se discutiría la reforma pensional. Esta medida, tomada como protesta por los mensajes críticos emitidos por Petro hacia los congresistas que archivaron la reforma de la salud, ha generado controversia y molestia en el ámbito político.
La suspensión de la sesión tiene un impacto directo en el avance del proyecto de reforma pensional, restando una semana crucial de trámite en un momento en que el tiempo para su aprobación es limitado. Esta situación ha evidenciado las divisiones y tensiones existentes entre el Ejecutivo y el Legislativo.
En respuesta a la decisión de Name, el presidente Petro dedicó un mensaje contundente, responsabilizando al Senado en su conjunto por permitir la suspensión de la sesión. El mandatario expresó su preocupación por las consecuencias negativas que esta medida podría tener en los tres millones de personas que dependen de una pensión digna.
Petro señaló: “Aquí no soy yo el que pierde. Aquí pierden son tres millones de ancianos (as) que hoy no tienen un plato de sopa, porque no podrán acceder a un bono pensional digno, porque un señor, a punto de pensionarse muy bien, quiere que los dos banqueros que administran fondos privados de pensiones, se enriquezcan un poco más”.
Estas declaraciones reflejan la postura crítica del presidente frente a los intereses económicos que, según él, estarían detrás de la oposición a la reforma pensional. Petro ha defendido la necesidad de garantizar pensiones dignas para los adultos mayores y ha cuestionado el papel de los fondos privados de pensiones en el sistema actual.
La suspensión de la sesión ha generado molestias en la bancada del Gobierno, que ve con preocupación cómo las diferencias políticas están obstaculizando el avance de una reforma considerada prioritaria.









