Los estudiantes y padres de familia de la Institución Educativa Antonio Nariño, ubicada en Montería, siguen esperando que culmine la construcción de 11 nuevas aulas y una unidad sanitaria, cuya obra lleva ya más de 5 años de retrasos.
Según explicó el rector de esta institución educativa, Leonardo Rivero Varilla, estas obras fueron adjudicadas en 2018 durante la administración de la exgobernadora Sandra Devia, sin embargo, nunca se iniciaron. Fue en el 2020 con la gobernación de Orlando Benítez, cuando arrancaron los trabajos.

“A diferencia de los colegios La Ribera y Camilo Torres, donde las obras comenzaron ese mismo año de 2020, en el Antonio Nariño arrancaron en 2021. El avance está solamente en 65%, luego de tantos años”, indicó el rector.
Entre las dificultades que se han presentado, Rivero señaló los aumentos en los costos de materiales como el acero, lo que llevó a que se paralizaran las obras en 2021 debido a desequilibrios financieros del contratista. El exgobernador Benítez tuvo que realizar adiciones presupuestales por $700 millones para destrabar la situación.

A eso se sumaron demoras por cambios en la interventoría y la liquidación de ese contrato. Cuando se retomaron los trabajos a mediados de 2022, la constructora encargada del proyecto volvió a paralizar todo, alegando falta de recursos. Esto ocasionó nuevas mesas de trabajo con la Contraloría para solucionar los problemas.
Finalmente, el 7 de diciembre pasado, el Departamento de Prosperidad Social (DPS) decidió suspender definitivamente el contrato de obra argumentando que llevaba demasiado tiempo sin ejecutarse completamente.

Esta situación mantiene en vilo a directivos, estudiantes y padres de los 3 colegios, quienes temen que todo el proceso se enrede en demandas y nunca puedan estrenar las mejoras prometidas desde 2018.






