¿Por qué me descalificas?

Por: Marta Sáenz Correa
8 años atrás

Siempre existirá esa persona que te dice que no eres bueno, que tus resultados no se comparan con los suyos, y que no cesa en descalificarte, y, en algún momento, aun cuando sus afirmaciones no sean ciertas podemos llegar a pensar que tiene razón. En nuestra vida cotidiana no podemos evitar encontrarnos con este tipo de personas toxicas que pueden arruinarnos la vida, destruir nuestros sueños o alejarnos de nuestras metas, por lo que debemos aprender a manejar la situación.

Bernardo Stamateas, argentino, licenciado en psicología, en su libro Gente Toxica, describe al descalificador como la persona que tiene como objetivo controlar nuestra autoestima y hacernos sentir con poco valor ante los demás para que, de esa forma, él pueda brillar y ser el centro del universo; como aquel que pretende que el otro, viva desconfiado, se sienta inseguro y dependa de sus palabras y opiniones para lograr el control y poder sobre tus emociones. Hay distintas formas de descalificar: quitar el mérito a algo positivo hasta hacerlo neutro; etiquetar o rotular; utilizar la ironía y el sarcasmo, la primera como una burla con bronca, y la segunda con más bronca que ironía; y finalmente, el rumor, como una herramienta para lograr el desprestigio.

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Afirma el autor, que quienes desvalorizan a otros tienen muy baja la autoestima por lo que necesitan desvalorizar a los demás, y es posible que en su infancia hubieran tenido padres que les desvalorizaran continuamente e inconscientemente repiten esos actos con sus hijos, amigos y empleados. Los descalificadores hoy te endiosan y mañana te bajan del pedestal en un instante; su idea es que vivas desconfiando, te sientas inseguro y seas dependiente de sus palabras y opiniones. Invalidar, descalificar, manipular son los objetivos del descalificador.

Stamateas nos presenta pautas para controlar al descalificador: lo podemos confrontar, pero el siempre dará vueltas para salir ileso de la situación y hacer que tu quedes con toda la responsabilidad del asunto. Otro método no muy aconsejable es actuar como él: eres descalificado, entonces descalificas, estarás sumándote a su juego corriendo el riesgo de salir nuevamente herido. Solo si logramos controlar nuestras emociones y aplicamos el dominio propio a nuestras vidas, sabremos qué no hacer frente a esta clase de manipuladores emocionales y seremos capaces de ganar la batalla.

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Comienza por priorizar tu vida, cuida tus emociones, deshazte de toda esta gente tóxica. Si cuando eras niño te desvalorizaron, te manipularon, te ofendieron, perdona a todos, despréndete de cada una de las palabras y de las insinuaciones que asumiste como ciertas y serás libres de todos los que te ofendieron. Aprende a ser independiente, a ser constructor de tu propio futuro.

PARA DESTACAR:

El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele. Marco Aurelio.