El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, encendió las alarmas en el Congreso de la República al revelar que 308 mil personas fallecidas siguen siendo facturadas dentro del sistema de salud colombiano, una irregularidad que calificó como parte de un patrón de fraude sistemático que compromete billones de pesos de recursos públicos.
La denuncia formó parte de una extensa intervención del funcionario ante el Legislativo, en la que también expuso otros hallazgos que apuntan a irregularidades generalizadas por parte de las EPS: un paciente operado cinco veces de apendicectomía y 154 mujeres a quienes se les facturó una intervención quirúrgica de pene, imposible desde cualquier punto de vista médico.
Jaramillo señaló que solo en los rubros de fallecidos y medicamentos, la diferencia entre lo que se cobra y lo que corresponde asciende a 4 billones de pesos. A eso se suma una brecha total de 14 billones que las EPS no han podido explicar ante las autoridades.
El ministro también recordó que durante la pandemia desaparecieron 6,8 billones de pesos del sistema, cifra que calificó como la más grave de todas las anomalías detectadas en las últimas auditorías.
Para Jaramillo, estos hallazgos demuestran la urgencia de tramitar la reforma a la salud, hundida dos veces por la Comisión Séptima del Senado. El Gobierno Nacional apeló esa decisión y solicitó que seis presidentes de comisiones del Congreso definan si el proyecto llega a plenaria.
El funcionario también cuestionó que representantes del sector privado acudan al Congreso a exigir más recursos, cuando sus clínicas registraron utilidades de 7,1 billones de pesos en 2025, y advirtió que la Fiscalía y la Procuraduría han coincidido en señalar irregularidades estructurales en el sector.






