El presidente Gustavo Petro aseguró que Colombia comenzó a registrar una disminución en los cultivos de hoja de coca, resultado que atribuyó a la estrategia antidrogas impulsada por su Gobierno y al fortalecimiento de programas orientados a la sustitución de economías ilícitas.
Durante una intervención pública, el mandatario afirmó que su administración logró frenar la tendencia de crecimiento que venían registrando los sembradíos de coca en distintas regiones del país y sostuvo que los indicadores más recientes muestran una reducción en las áreas cultivadas.
“Ya comienza un descenso en Colombia”, manifestó Petro al referirse al comportamiento de los cultivos ilícitos. Según explicó, el país pasó de una etapa de expansión sostenida a un escenario de estabilización que, durante los últimos ocho meses, habría comenzado a reflejar una disminución en las hectáreas sembradas.
El jefe de Estado presentó este resultado como una señal de avance dentro de la política antidrogas promovida por el Gobierno Nacional, que busca combinar acciones de control con estrategias dirigidas a mejorar las condiciones económicas de las comunidades rurales.
En ese contexto, Petro defendió el modelo de sustitución de cultivos ilícitos y aseguró que la prioridad de su administración consiste en ofrecer alternativas productivas a los campesinos vinculados a estas economías.
“Que el campesinado viva próspero y no echarle veneno”, expresó el mandatario al explicar la filosofía de la estrategia gubernamental frente a las zonas afectadas por la producción de coca.
El presidente insistió en que las políticas públicas deben enfocarse en generar oportunidades para las familias rurales y no exclusivamente en medidas de erradicación. De acuerdo con su planteamiento, el fortalecimiento de proyectos productivos legales constituye un elemento central para reducir la dependencia económica de los cultivos ilícitos.







