Urrá anunció que desde las 12:00 del mediodía dejará de generar energía al detener completamente las turbinas en la casa de máquinas. El agua saldrá exclusivamente a través del vertedero ante los aportes de caudal que superan los 2.000 metros cúbicos por segundo.
La empresa hidroeléctrica explicó que esta decisión operativa busca evitar que las descargas al afluente alcancen volúmenes significativamente mayores.
Al suspender el funcionamiento de las unidades de generación y utilizar solamente el rebosadero, la compañía pretende regular el incremento hídrico que afectará las poblaciones ribereñas aguas abajo.
Los aportes al embalse se mantienen constantemente por encima de los 2.000 metros cúbicos por segundo, situación que obligó a la central a modificar su operación habitual para priorizar el manejo controlado del recurso hídrico.
Las autoridades locales ya activaron protocolos de atención preventiva. El alcalde de Montería, Hugo Kerguelén García, informó que los efectos del aumento hídrico llegarán a la capital cordobesa aproximadamente en 30 horas, con caudales cercanos a los 1.100 metros cúbicos por segundo.
Los organismos de gestión del riesgo recomiendan a los habitantes ribereños evaluar traslados preventivos hacia zonas seguras. Los equipos técnicos municipales realizan acompañamiento territorial mientras monitorean la evolución de la situación climática en la región.








