Lo que hace diez años simbolizó la esperanza de progreso para Moñitos hoy refleja el olvido institucional. El muelle turístico de este municipio costanero de Córdoba acumula daños visibles en su estructura, sin que ninguna administración local haya ejecutado obras de conservación desde su entrega en 2015.
La construcción se inauguró durante el mandato del entonces alcalde Waimar Petro, con la promesa de dinamizar la actividad turística, jalonar la economía y darle al municipio un espacio emblemático frente al mar.
Una década más tarde, el panorama contrasta con la ilusión de entonces. La ausencia de mantenimiento preventivo y correctivo permitió que el desgaste avanzara sin control, al punto de comprometer la seguridad de quienes transitan por la plataforma y de amenazar la permanencia de uno de los principales atractivos del litoral cordobés.
La comunidad observa con desazón el estado actual de la obra. Vecinos y comerciantes reclaman a las autoridades municipales y departamentales gestiones concretas para rescatar la infraestructura, de manera que recupere las condiciones que la convirtieron en punto de encuentro para residentes y visitantes.
Más allá de reparar tablones y barandas, devolverle la vida al muelle representaría reactivar el potencial turístico de Moñitos, generar ingresos para las familias que dependen de los visitantes y restituir un referente de identidad que los moñiteros consideran patrimonio de su historia.








