El movimiento ocurrió a las 14:16:49, hora local, y alcanzó una profundidad de 105 kilómetros. La referencia más cercana corresponde a Barranca, en territorio peruano, ubicada a unos 141 kilómetros al noroeste del epicentro, una localidad con cerca de 5.700 habitantes.
Horas antes, durante la madrugada del mismo día, el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional había reportado otros tres movimientos telúricos en sectores de Guayas, Pichincha y el norte del Perú, con magnitudes entre 2,8 y 4,0.
El primero se registró cerca de Quito a las 03:39:32, con magnitud 2,8 y profundidad de 15 kilómetros.
Posteriormente, el instrumental detectó un evento de magnitud 3,6 a 33,64 kilómetros de Naranjal, con una profundidad de apenas dos kilómetros.
Un reporte revisado ubicó el tercero cerca de Tumbes, en Perú, a las 04:23:46, con magnitud 4,0 y profundidad de ocho kilómetros.
Hasta el cierre de esta información las autoridades de ambos países no habían reportado daños materiales ni personas afectadas por ninguno de los movimientos.





