Un juez en Antioquia admitió para estudio una tutela que solicita la suspensión inmediata de cualquier plan de sacrificio contra la población de hipopótamos en el Magdalena Medio colombiano, al considerar que las medidas adoptadas por las autoridades ambientales vulneran principios de protección animal y el debido proceso ambiental.
La acción judicial reactiva el debate sobre el control de esta especie invasora, cuya población se ha expandido desde la hacienda Nápoles, donde el narcotraficante Pablo Escobar los introdujo décadas atrás, hasta varios municipios ribereños del río Magdalena.
El recurso sostiene que los hipopótamos son seres sintientes y, por tanto, merecedores de protección constitucional con base en la jurisprudencia vigente en Colombia. Bajo ese argumento, la acción plantea que las decisiones administrativas sobre su control deben respetar criterios de proporcionalidad y contemplar alternativas antes de adoptar medidas irreversibles.
En concreto, la tutela propone que las autoridades implementen un plan integral basado en métodos no letales, como la esterilización y el traslado de ejemplares, en lugar del sacrificio directo de los animales.
La acción fue presentada contra el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, y otras autoridades con competencia en el manejo de la especie. A todas ellas se les exige revisar las medidas de control poblacional adoptadas hasta ahora.
El documento también solicita la participación de expertos y organizaciones ambientales especializadas en la definición de las acciones que se adopten frente a esta especie, cuya expansión genera tensiones entre la protección animal, el equilibrio ecosistémico y la seguridad de las comunidades aledañas al río Magdalena.






