El presidente Donald Trump manifestó su disposición a sostener conversaciones con Nicolás Maduro, en medio del aumento del despliegue militar estadounidense en el mar Caribe y la reciente designación del cartel de los soles como entidad terrorista extranjera.
“Puede que tengamos algunas discusiones con Maduro, vamos a ver cómo resulta eso, a ellos les gustaría hablar”, declaró Trump al referirse a la posibilidad de abrir canales de comunicación con el mandatario venezolano.
La designación del cartel de los soles como organización terrorista extranjera, liderada según Estados Unidos por Maduro, entrará en vigor el 24 de noviembre. Esta medida tiene implicaciones legales directas, ya que establece limitaciones a funcionarios de la administración Trump para relacionarse o dialogar con miembros del régimen venezolano.
Desde el punto de vista legal, la decisión tiene dos efectos principales: impide que autoridades estadounidenses mantengan ningún tipo de diálogo con organizaciones extranjeras terroristas designadas por el Departamento de Estado, y proporciona un argumento legal adicional para poder lanzar ataques directos contra ellos.
El analista Henry Zimmer, del centro para estudios estratégicos CSIS, señaló: “Al designar al cartel de los soles, liderado por Maduro como una organización terrorista extranjera, creo que estamos viendo a la administración comenzando a construir un caso legal que les permitiría potencialmente atacar objetivos en tierra o en las aguas territoriales de Venezuela”.
Expertos consideran que esta decisión representa “una especie de advertencia final a Maduro y un incentivo para que negocie algún tipo de salida controlada de la Presidencia”, antes de que Estados Unidos tome determinaciones más drásticas contra el territorio venezolano.






