Los hospitales públicos San Jerónimo de Montería, Sandiego de Cereté y San Juan de Sahagún, anunciaron la suspensión de servicios a los afiliados de Nueva EPS en Córdoba debido al incumplimiento en los pagos por parte de la entidad.
La decisión, tomada de manera conjunta, responde a una deuda acumulada de $31.524 millones que mantiene la aseguradora con estos centros hospitalarios. Las instituciones aseguran que esta situación ha comprometido gravemente la prestación de servicios de salud.
Durante julio y agosto de 2025, los hospitales facturaron servicios por más de $15.592 millones que tampoco han sido cancelados. Aunque Nueva EPS realizó un giro parcial en septiembre, las instituciones lo calificaron como mínimo frente al volumen real de servicios prestados y la población atendida.
La medida afecta directamente a cerca de 500.000 afiliados que tiene Nueva EPS en el departamento. Sin embargo, los hospitales garantizarán únicamente la atención de urgencias y de los grupos poblacionales priorizados por norma.
Las instituciones explicaron que los recursos adeudados son indispensables para cubrir nómina, medicamentos, insumos quirúrgicos y el sostenimiento de la infraestructura hospitalaria. La falta de estos pagos ha generado una grave crisis financiera que compromete la operación normal de los centros médicos.
Los hospitales hicieron un llamado urgente al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud para que adopten medidas inmediatas que garanticen la continuidad de la atención y eviten el colapso de la red hospitalaria pública en Córdoba.
En su comunicado conjunto, las instituciones enfatizaron que la decisión se tomó con responsabilidad, en defensa de la sostenibilidad hospitalaria y para salvaguardar la vida y salud de los cordobeses, pero que resulta indispensable que la aseguradora cumpla con sus obligaciones financieras.











