El gobierno venezolano actualizó el balance de víctimas de los terremotos registrados el pasado 24 de junio y reportó que la cifra de fallecidos ascendió a 2.595 personas.
El anuncio lo hizo la presidenta interina del régimen, Delcy Rodríguez, quien también aseguró que cada una de las víctimas será identificada antes de su sepultura.
Durante una rueda de prensa, Rodríguez afirmó que el proceso de reconocimiento de los cuerpos seguirá protocolos forenses para evitar entierros sin identificación. “Yo de entrada dije: nadie va a fosa común”, declaró.
La funcionaria detalló que las autoridades recurrirán inicialmente al reconocimiento mediante huellas dactilares. En aquellos casos donde ese procedimiento no sea posible, explicó que utilizarán fotografías y, como último recurso, métodos de odontología forense.
“Lo primero, reconocimiento por huella (dactilar)”, señaló, o por fotografía y “en los casos donde no ha sido posible, vamos a la dentadura forense”.
Mientras el Ejecutivo informó el nuevo balance de fallecidos, aún no divulgó un reporte oficial sobre personas desaparecidas. En contraste, la Organización de las Naciones Unidas calcula que esa cifra podría llegar a 50.000.
En paralelo a las labores de identificación, el gobierno informó que aceleró el traslado de familias afectadas hacia alojamientos temporales. De acuerdo con Rodríguez, las autoridades avanzan en la adecuación de nuevos espacios para recibir a los damnificados.
“Estamos en este momento en el proceso de abrir nuevos campamentos transitorios, dotarlos, colocar las duchas, colocar las camas, colocar los colchones y llevar a las personas damnificadas a esos campamentos en la ciudad de Caracas y La Guaira”, añadió.
El manejo de la emergencia ha recibido cuestionamientos por parte de distintos sectores, que han criticado la respuesta de las autoridades frente a la magnitud de la tragedia ocasionada por los terremotos.





