Los tenderos de barrio en Montería experimentan una significativa presión económica debido al aumento de impuestos y la creciente competencia de las medianas superficies de bajo costo. Este fenómeno, que se ha intensificado en los últimos cinco años, está transformando el panorama del comercio minorista en la ciudad.
Luis Martínez García, presidente Ejecutivo de Fenalco-Córdoba, señaló que la entrada de superficies de bajo costo a los barrios ha impactado negativamente en las ventas de las tiendas tradicionales.
“Lo primero fue la entrada de las superficies de bajo costo que empezaron a ubicarse en zonas barriales de las ciudades, ya no en los centros comerciales como lo hacían las grandes superficies”, explicó.
Este cambio en el modelo de negocio de las grandes cadenas ha generado un decrecimiento en las ventas de las tiendas de barrio. Fenalco estima que la disminución en las ventas ronda el 15%, principalmente debido al impacto de los impuestos a las bebidas azucaradas.
Para hacer frente a estos desafíos, los tenderos han comenzado a diversificar sus productos y servicios, pero según Fenalco, el tendero de barrio sigue teniendo un plus que ninguna tienda de medianas superficies tiene, el popular fiado que en alguna oportunidad ha sacado de apuros a más de uno en un momento de crisis.
“Hemos impulsado la evolución a minimercados. Han entrado categorías que antes no existían en las tiendas, como por ejemplo la comida de mascotas, los juguetes de mascotas, algunos elementos de cacharrería”, indicó Martínez García.
Además, las tiendas de barrio están adoptando tecnologías para ofrecer servicios de domicilio, buscando competir con las grandes superficies en conveniencia y rapidez.
Sin embargo, el impacto de los impuestos, especialmente en productos como las bebidas azucaradas, sigue siendo un reto importante. “El precio ha aumentado para estos productos y la gente está apenas en la transición de adaptar su economía”, añadió el dirigente gremial.
Fenalco advierte que, si bien el consumo de estos productos no desaparecerá, se espera que se realice en menores cantidades, lo que podría afectar a largo plazo los ingresos de los tenderos.
El gremio hace un llamado a las autoridades para revisar las políticas fiscales que afectan al pequeño comercio y propone medidas de apoyo para que los tenderos puedan adaptarse a las nuevas condiciones del mercado sin perder su papel crucial en la economía local.









