El partido Comunes expresó su preocupación por cualquier iniciativa del presidente electo Abelardo De la Espriella que pretenda desconocer los compromisos del Acuerdo Final de Paz, particularmente los relacionados con la justicia transicional, en un comunicado de su Consejo Político Nacional fechado el 14 de julio.
“La paz pactada en 2016 es una política de Estado. Su cumplimiento no depende de la voluntad temporal de un gobierno, sino de obligaciones constitucionales, legales e internacionales”, señaló la colectividad surgida de la firma de lo acordado en La Habana, que recordó la verificación permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
El partido defendió a los firmantes del Acuerdo frente a los señalamientos recientes. Sostuvo que generar incertidumbre jurídica sobre miles de excombatientes que han honrado sus compromisos desconoce un esfuerzo histórico de reconciliación, y destacó que más del 90% de quienes suscribieron lo pactado mantienen firme su decisión de construir paz pese a la violencia y la estigmatización.
La colectividad también advirtió sobre los anuncios de reestructuración institucional: “Desmantelar la arquitectura institucional de la paz equivale a socavar las bases mismas de su implementación. La paz no puede ser objeto de recortes ni de retrocesos”.
Comunes fue directo con la administración que asumirá el poder: “El Gobierno Nacional que se posesionará el próximo 7 de agosto debe respetar este compromiso de Estado. No se trata de una concesión ni de una opción política; es una obligación con el futuro de Colombia”.






