Las conversaciones para definir la conformación de las mesas directivas del Congreso comenzaron a perfilar los nombres que podrían liderar el Senado y la Cámara de Representantes durante el primer año del gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella.
En ese escenario, el representante a la Cámara por Córdoba Nicolás Bargüil, del Partido Conservador, emerge como la principal opción para asumir la Presidencia de esa corporación, dentro de un acuerdo político que vienen construyendo varias colectividades que respaldarán al nuevo Ejecutivo.
Si esa fórmula prospera, Córdoba volvería a ocupar uno de los cargos de mayor relevancia en el Legislativo al comienzo de un periodo presidencial. La última vez ocurrió con Andrés Calle, quien presidió la Cámara de Representantes durante el primer año del gobierno de Gustavo Petro.
La negociación hace parte de los acercamientos que sostienen dirigentes de los partidos Conservador, Liberal y Centro Democrático para definir la distribución de las principales dignidades del Congreso durante el cuatrienio.
El documento preliminar será puesto a consideración del ministro del Interior designado, Rodrigo Lara Restrepo, en una nueva ronda de reuniones con las bancadas.
Dentro de la propuesta que se analiza, la Cámara quedaría en manos del Partido Conservador durante el primer año; posteriormente pasaría al Partido Liberal, luego al Centro Democrático y finalmente a Cambio Radical, aunque esta última colectividad aún no participa de ese entendimiento político.
En paralelo, la Presidencia del Senado también hace parte de la negociación. La fórmula que circula entre los partidos contempla que Alfredo Deluque, del Partido de la U, ocupe esa dignidad en la primera legislatura, mientras que el Centro Democrático, el Partido Liberal y el Partido Conservador asumirían ese cargo en los tres años siguientes, respectivamente.
La puja por esa posición quedó en evidencia durante la entrega de credenciales a los congresistas electos. Allí, el senador del Centro Democrático Andrés Forero confirmó que su partido mantiene la aspiración de presidir el Senado y señaló que la decisión todavía no está cerrada.
“El Centro Democrático está buscando la presidencia del Senado del primer año… entendemos que el Gobierno ha manifestado su intención de que sea otro senador”, afirmó.
El congresista explicó que las definiciones continúan en manos de los compromisarios de las diferentes colectividades y sostuvo que su partido considera legítima esa aspiración por hacer parte de la coalición que acompañará al nuevo gobierno.
Mientras tanto, las próximas reuniones entre el Ejecutivo designado y las bancadas serán determinantes para oficializar la integración de las mesas directivas del Congreso.





