El río Sinú inundó sectores de Montería que los estudios técnicos consideraban seguros, incluso ante las crecientes más extremas que pueden ocurrir cada cien años, reveló el alcalde Hugo Kerguelén mediante un análisis georeferenciado difundido este miércoles.
El mandatario local compartió un mapa satelital que compara dos escenarios: los puntos amarillos marcan hasta dónde los científicos calcularon que llegaría el río en la peor inundación posible, aquella tan extrema que estadísticamente solo ocurre una vez por siglo.
Los puntos rojos muestran la cruda realidad: el agua avanzó mucho más allá de esa línea de seguridad.

“Lo realmente grave es lo que muestran los puntos rojos: están por fuera de esa zona”, explicó Kerguelén. Esto significa que familias y viviendas ubicadas en áreas teóricamente protegidas terminaron bajo el agua durante esta emergencia.
Para entenderlo mejor: cuando los expertos hacen estudios de riesgo, calculan hasta dónde podría llegar el río en el peor escenario imaginable. Basándose en esos datos, definen zonas habitables. Sin embargo, esta creciente rompió todos los pronósticos y alcanzó lugares que se consideraban fuera de peligro.
La estación Campanos, bajo el Puente Metálico, registró ascensos constantes durante el miércoles: 5,58 metros a las tres de la madrugada hasta 5,65 metros a las tres y cuarenta de la tarde. “Aunque el nivel sigue subiendo, lo está haciendo de manera muy lenta y gradual”, informó el alcalde.
Kerguelén aprovechó para defender la planificación territorial basada en ciencia. “Esto explica por qué respetar las franjas del río y planear con base en estudios técnicos no es opcional, sino una medida de protección para la vida y la ciudad”, concluyó el mandatario.









