El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, volvió a encender el debate político y judicial alrededor del caso Aguas Vivas, calificándolo como “uno de los montajes más burdos” en su contra y asegurando que las pruebas recientes demuestran su inocencia.
Quintero reconstruyó la cronología del polémico contrato, la compra del lote y la actuación de la Fiscalía, señalando directamente a Federico Gutiérrez y a exfuncionarios judiciales hoy vinculados a su administración.
Según Quintero, el lote de Aguas Vivas fue adquirido por Gutiérrez 24 horas antes de dejar la alcaldía en 2019, mediante un contrato que —afirma— “tenía más de ocho irregularidades”.
Asegura que su administración terminó ese contrato “sin pagar un solo peso” y denunció penalmente a los responsables. Sin embargo, sostiene que la investigación nunca avanzó porque la entonces directora seccional de la Fiscalía en Medellín, Yiri Milena Amado, pasó luego a ser contratada por el gobierno de Gutiérrez.
El exalcalde también cuestionó que la Fiscalía modificara la tesis inicial del caso para mostrar el negocio como una “donación” de empresarios y no como un contrato con compromisos financieros que, según él, incluían un pago público de 44.000 millones de pesos.
La controversia creció tras una revelación de RCN: un informe de la Contraloría Distrital, en manos de la actual administración desde febrero de 2024, concluyó que la cesión del lote nunca se ejecutó y que no existió pérdida patrimonial para el municipio.
Quintero cerró su mensaje invitando a la ciudadanía a seguir el proceso: “Hoy me persiguen a mí, mañana puede ser a ti. La corrupción le teme al ojo ciudadano”.






