La Procuraduría General de la Nación ha pedido que no se autoricen más viajes de la primera dama, Verónica Alcocer, en calidad de ‘embajadora de misiones especiales’ en el exterior. Este pronunciamiento se realizó en el contexto del proceso que avanza en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, relacionado con el decreto que la designó bajo esa figura para una visita oficial al Vaticano.
Según la entidad, la designación de Alcocer no sería válida, ya que los servidores públicos no pueden nombrar como empleados a personas con las cuales tengan parentesco hasta el cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad, primero civil, o con quienes estén ligados por matrimonio o unión permanente.
El procurador delegado considera que la designación de la primera dama en esa misión no sería válida y que la elección realizada con desconocimiento de la disposición constitucional es nula de pleno derecho. Además, señaló que Alcocer no ostenta la calidad de servidora pública y, por lo tanto, no podría ser beneficiaria de viáticos regulados para los servidores públicos.
La Procuraduría ha solicitado la anulación del decreto, y ahora el Tribunal Administrativo de Cundinamarca deberá estudiar los argumentos de la demanda y del organismo de control para emitir una decisión sobre los viajes al exterior de la primera dama.






