El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, se sumó a las voces de rechazo que desde distintos sectores del país se han alzado tras el asesinato del periodista Cristian Herrera, ocurrido en Cúcuta.
El jefe del Ministerio Público condenó el crimen y extendió su solidaridad a los familiares, amigos y colegas del comunicador, así como a la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), de la cual Herrera se desempeñaba como corresponsal en Norte de Santander.
En su pronunciamiento, Eljach Pacheco solicitó formalmente a las autoridades competentes avanzar con celeridad en la investigación del homicidio, con el objetivo de identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen y someterlos a la acción de la justicia.
Asimismo, el Procurador elevó una exigencia de fondo al Estado colombiano: garantizar condiciones plenas y seguras para el ejercicio del periodismo en todas las regiones del país, particularmente en aquellos territorios donde la presencia de grupos armados ilegales convierte la labor informativa en una actividad de alto riesgo.
El pronunciamiento de la Procuraduría se une al de la Defensoría del Pueblo, que horas antes también había exigido justicia y advertido que el asesinato de Herrera constituye una de las formas más graves de censura, capaz de generar miedo colectivo y autocensura entre los comunicadores que cubren conflicto armado y crimen organizado en regiones apartadas.
En menos de un mes, Colombia ha perdido dos periodistas regionales. El país y sus instituciones están obligados a responder con hechos, no solo con palabras.







