La SAE confirmó que recibió 87 solicitudes de terminación unilateral de contratos de arrendamiento sobre locales donde funcionan tiendas de Lili Pink y Yoi, las dos marcas de ropa interior que opera Fast Moda S.A.S., compañía que enfrenta un proceso de extinción de dominio por presuntos delitos de lavado de activos y contrabando. Según El Colombiano.
La presión sobre la empresa no se limita a los arrendadores. Varios proveedores de bienes y servicios entre ellos firmas del sector financiero, jurídico y operativo también suspendieron sus contratos con Fast Moda S.A.S. tras el inicio del proceso judicial.
Además, la SAE reportó 23 requerimientos adicionales de empresarios y operadores de centros comerciales que buscan aclaraciones sobre el estado legal de la compañía.
El dato más sensible que reveló la entidad es el impacto laboral, una terminación masiva de los contratos de arrendamiento podría dejar sin empleo a cerca de 260 trabajadores, gran parte de ellos mujeres cabeza de hogar y madres de familia.







