La Policía desmanteló un centro clandestino de fabricación de licor en el perímetro urbano de Lorica, Córdoba, tras un operativo de allanamiento que derivó en la captura de un individuo y la incautación de mercancía ilegal por un valor comercial estimado en 18 millones de pesos.
El procedimiento se realizó a mediados de semana en coordinación con la seccional de Policía Judicial y un perito de la Fábrica de Licores de Antioquia, lo que permitió verificar en sitio la naturaleza adulterada del producto decomisado.
Las autoridades hallaron 270 botellas y tapas recicladas al parecer falsificadas, un tambor de 200 litros con licor presuntamente adulterado, dos pimpinelas y dos garrafones de 20 litros cada uno.
La operación hace parte de los esfuerzos sostenidos de la Policía Metropolitana por frenar la comercialización de alcohol ilegal en los municipios de Córdoba. El material incautado quedó a disposición de las autoridades competentes para continuar las investigaciones correspondientes.

El licor adulterado representa un riesgo grave para la salud pública. Este tipo de bebidas suele contener metanol u otras sustancias tóxicas que pueden causar intoxicaciones severas, ceguera permanente e incluso la muerte.
A diferencia del etanol, el alcohol propio del licor de consumo legal, el metanol es indetectable a simple vista y por su sabor, lo que convierte su ingesta en un peligro silencioso.
Las autoridades sanitarias advierten que adquirir licor de fuentes no certificadas o a precios inusualmente bajos eleva exponencialmente el riesgo de ser víctima de estas adulteraciones.





